Trump ganó, y calificar tal hecho puede no ser tan sencillo, muchos lo califican como indeseable, por verlo a grandes rasgos, pero eso no significa que su contrincante haya sido más deseable, para nada, de hecho fue un encontronazo entre dos opciones muy desafortunadas, por lo que planteo un ejercicio de especulación que posiblemente no sea muy útil, pero el triunfo de Trump es un hecho insólito y difícilmente se puede dejar de pensar en ello.
Hay una incógnita que surgió desde saber el resultado de la elección del 8 de noviembre, ¿y si otro candidato demócrata, llamado Bernie Sanders, hubiera vencido a Trump?, yo creo que sí, y se explica esta suposición tomando en cuenta la naturaleza de los candidatos y de la geografía electoral, Donald Trump, personaje mediático que se construyo un mito de hombre exitoso, aparece en la arena política con un discurso populista corrosivo que deja dislocada a la oferta política tradicional, y al mismo tiempo emerge otra alternativa política tan improbable e inesperada como Trump, pero por la izquierda, Bernie Sanders, un senador independiente del pequeño y liberal estado de Vermont, que ha tenido una intachable trayectoria en el servicio publico pero siempre como un outsider de izquierda, un hippie que no se quedó atrapado en una utopía, sino que salió al mundo a trabajar y luchar sin echarse a perder, el cual cuenta con un proyecto político tan populista como el de Trump, pero con una manera muy distinta de presentar la opción populista.
Para Bernie es el progreso y la integración la vía para transformar el gobierno y el poder en favor del pueblo, en cambio Trump ve en la restauración mediante la desintegración, de ciertos componentes actuales de la sociedad y el gobierno, el beneficio del pueblo, dos direcciones diferentes (una hacía atrás, otra hacía adelante) pero que buscan lo mismo, romper con un sistema actual que no sirve desde sus visiones, a partir de esta comparación que nos muestra que Sanders y Trump son parte de una misma ola, de un mismo momento, pero que son caminos distintos, podemos deducir que una competencia entre ellos será pareja, pero con clara ventaja para el que logre sumar más, y la naturaleza del proyecto de Bernie es la de sumar, cualquiera es bienvenido, en cambio Trump disgrega entre las mismas clases populares, lo que lo vuelve un partido mucho más difícil de tomar entre muchas personas; pero la historia es que mientras Trump era coronado por el conservadurismo que logro ser tomado por la ola popular, en el flanco izquierdo el aparato del partido demócrata logro contener la ola popular para ayudar a su apuesta propia, la candidata Hillary Clinton, una política forjada en las entrañas del sistema que el populismo busca transformar, y la unción de Clinton se acabó volviendo un error, porque ella no daba respuesta a lo que significa Trump, cambio de sistema, entonces acaba exacerbándose el antagonismo de las dos opciones, resultando favorecido Trump, y el desenlace, una derrota de Clinton, la cual, por el particular sistema electoral de Estados Unidos, se convirtió en una realidad debido a ciertos estados, que podían caer de cualquier lado y acabaron con Trump, y acabaron con este porque Hillary no resultaba atractiva para las circunstancias actuales de esos estados.
Concretamente los estados del cinturón industrial (en inglés Rust Belt, cinturón de óxido), zona alrededor de los grandes lagos en donde millones de personas se sienten castigadas y olvidadas por las nuevas dinámicas económicas, entonces las alternativas populistas les brindan cierta esperanza, y por eso Trump se impuso pese a sus graves defectos, porque Clinton no le podía dar una respuesta a esos millones que depositaron sus esperanzas en cambiar el sistema, pero Bernie Sanders bien pudo haberse llevado el cinturón industrial y con eso él sería presidente, porque le habla a ese mismo electorado que voto por Trump, pero él es una alternativa con menos reproches, de un lado Trump con su xenofobia y su sexismo, del otro una opacidad y una belicosidad que ha llevado a Estados Unidos contemporáneo a tantas calamidades.
Para ilustrar más claramente un hipotético triunfo de Sanders sobre Trump, tomemos el resultado de la elección Trump Vs Clinton en votos electorales, Trump 306, Clinton 232, ahora imaginemos que en caso de competir, Bernie hubiera ganado todos los estados que ganó Clinton, algo muy posible pues esos estados son demócratas casi siempre, a partir de aquí hacemos unas modificaciones no tan radicales al mapa electoral, Pennsylvania, estado que da 20 votos electorales con resultado muy estrecho y que en 2012 fue demócrata, esta vez se lo llevó Trump, pero en nuestro ejercicio sería para Bernie, Ohio, estado muy importante de la zona, que siempre vota por el ganador, y que por lo tanto ha sido azul las dos últimas elecciones antes de esta, pudo haber sido también de Sanders y le hubiera entregado otros 18 votos del colegio electoral, después tendríamos Michigan, uno de los estados que más ha resentido el declive industrial, casi sin duda hubiera sido demócrata en nuestro hubiera, 16 votos electorales, y por último, Wisconsin, con resultado estrecho, demócrata en anteriores ocasiones y social y económicamente también favorable para Bernie, l0 votos electorales, y con esos cambios realistas, porque Bernie sí correspondía con la realidad de esos estados, se hubiera convertido en presidente con un resultado de 296 votos a favor, contra 242 de Donald Trump.
Teniendo el cinturón industrial inclusive pudo haber perdido algún estado de otra región (pienso en Nuevo México, quizá Virginia) y seguiría siendo victoria del socialista democrático; Florida que al igual que el cinturón industrial fue la clave del triunfo de Trump, vive una realidad distinta y ahí Bernie no hubiera ganado, de hecho ningún demócrata, la influyente comunidad cubana de Florida que es conservadora debe estar muy indignada con el gobierno de Barack Obama que restableció relaciones diplomáticas con el régimen de los Castro y por lo tanto le apostaron a la opción republicana, cualquiera que fuera, de no ser por eso, Hillary pudo haber ganado Florida, que enclavada en el sur profundo y con una mejor situación económica que el resto del país, sería inmune al populismo (esto significaría que Trump se llevó la ligera ventaja en Florida no tanto por su proyecto, sino por la agenda cubana) en tales circunstancias. Bernie Sanders era el antídoto para Trump, Hillary Clinton el catalizador de que millones en ciertas regiones del gigante Estados Unidos prefirieran a un tóxico Trump que sin embargo si podían reconocer algo de sus propias voces en la de él.
Para acabar quiero apuntar que no creo, ni me parece que en la derrota de Clinton hayan sido factores relevantes su sexo, ni su tendencia progresista en materia de derechos sociales, puesto que se hubiera podido sobreponer al voto conservador y tal vez aún machista que siempre vota republicano, si se hubiera llevado el cinturón industrial, el cual hace 4 años votó demócrata por un candidato de una minoría racial, por lo que su derrota se explica de otra forma, y supongo en 2020 Estados Unidos volverá a elegir un demócrata, la fórmula de Trump se hará añicos contra un país mega diverso y el conservadurismo más puro no soportará ser parte del cóctel explosivo de Trump, pero la ola populista no se sofocará, porque viene el turno del lado izquierdo.
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